viernes, 20 de agosto de 2010


VIVE, VIVE, VIVE SIEMPRE



“El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir” (J. Saramago)


La leí y me estremecí. Creo que a todo aquel que la ha leído le ha pasado lo mismo. Es hermosa y estrujante y creo que queda en el recuerdo, tatuada. Se trata de una carta escrita por una madre a su hijo. La carta no es cualquier carta. Es una carta de una madre que huele la muerte, aunque no sabe hasta qué punto. Se encuentra en la gran Novela del escrito ruso Vasili Grossman, Vida y Destino.
Por algunos ha sido calificado su libro como la gran novela total después de Guerra y Paz de Tolstoi. No lo sé; en gustos se rompen géneros, pero lo cierto es que si hay una cosa que sorprende del libro, además de su capacidad narrativa, son las desgarradoras historias que tienen uno de sus puntos cruciales en la carta a que he hecho mención.
La carta se recoge en el capítulo 18 y es escrita por Anna Semionova a su hijo Vitya. La mujer sabe que morirá. Que el Guetto –y todo lo que él significa- le ha arrebatado la vida y tendrá que enfrentar el destino, que no es otro sino la muerte –una muerte anunciada, dolorosa, injusta-
Es una carta de desesperación. Es la lucha de una madre con el último aliento para dejar constancia de que hasta el último momento pensó en su hijo. Escribe de su vida en el Guetto, de su sufrimiento, de su dolor. Habla de su angustia por no saber del hijo amado, del hijo que recibirá la carta cuando ésta haya muerto.
La madre anuncia su muerte ante el rumor de que se han cavado fosas, una de las cuales le pertenecerá, le pertenece. Es un ser muerto que escribe, una persona que no es persona, pero que no pierde la esperanza de serlo; dice: “En ningún otro lugar del mundo hay más esperanza que en el guetto”
En eso transcurre la carta. En el ir y venir entre la angustia y el amor, entre el dolor y la lección de la madre, entre el sufrimiento y “el instinto de vida que, sin lógica alguna, se resiste al hecho de que todos vamos a perecer sin dejar rastro”.
En la carta hay muchos mensajes. El del pueblo judío que sufre, pero que se pone de pie. El del verdugo inhumano. Es una carta de lamento ante la condición humana. La carta transmite el sentimiento del mismo Grossman, quien escribiría a su madre: «Tú representas para mí lo humano por excelencia y tu terrible destino es el de la humanidad en tiempos inhumanos».
La carta ha dado para miles lecturas y críticas. Pueden escribirse ríos de tinta sobre ella. Ha sido puesta en escena en New York y Moscú. Es la vida y la muerte escrita.
Por mi parte, me quedo con la esperanza. La condición humana puede tocar las estrellas y caer en el más profundo de los abismos. A pesar de todo, siempre habrá esperanza. Con esa esperanza termina la carta, con el gesto más dulce y el mejor consejo de Anna Semionova a su hijo Vitya. Le dice la mujer: “Recuerda que el amor de tu madre siempre estará contigo, en los días felices y en los días tristes, nadie tendrá nunca el poder de matarlo. Vitenka… Ésta es la última línea de la última carta de tu madre. Vive, vive, vive siempre…

TIEMPO EXTRA
LIBRO.
Memorial del convento, de José Saramago (Madrid: Punto de lectura, 2006 (1982). Es una obra bellísimamente contada, que se presenta de manera inmejorable en la contraportada del libro, que muchas ediciones recogen: …Érase una vez la historia de un amor sin palabras de amor…
WEB. Mi amiga Lory Faccioli tiene un interesante sitio, donde se habla de biología, medio ambiente y con unas fotografías espectaculares. http://loryfac.weebly.com/

domingo, 15 de agosto de 2010

¿En qué se diferencian la izquierda y la derecha?

¿En qué se diferencian la izquierda y la derecha?
Preciso que en este artículo hablaré de la izquierda política y de la derecha política y me referiré en su mayoría a las diferencias o igualdades en política económica. Y lo hago así porque por todos son conocidas las diferencias ideológicas de ambas posturas en otras materias.
El punto es que, en muchos países, la derecha ha apostado por adoptar medidas para enfrentar la crisis económica actual, que parecerían más de gobiernos de izquierda. Me explico: se han nacionalizado bancos (si por ello entendemos la inversión de dinero público para hacerse con la propiedad de esas entidades) y se ha apostado por una fuerte inversión en el gasto público –medida que contraviene la siempre idealizada austeridad y ahorro de la derecha.
Pero también en países con gobiernos de izquierda la situación es poco entendible, desde el punto de vista de las ideologías. El caso de España es emblemático en este aspecto: una reducción al salario de los trabajadores del Estado, medidas para facilitar el despido y la contratación –sí, ambas, pero con especial encanto para los empresarios en cuanto al despido- y reducción de impuestos a determinados sectores son solo algunos ejemplos.
Luego entonces, ¿en qué se diferencian la izquierda y la derecha (políticas) que gobiernan en la mayoría de países? Creo que la diferencia es solo de matices menores, pero ello tiene que ver con el espectro en el que se encuentran tanto esta izquierda (socialdemócrata en su mayoría) y la derecha (demócrata-cristiana). Ambas se encuentran en un espectro cercano: centro-izquierda y centro-derecha.
Ante ello, parece cierta esa idea del colectivo en el sentido de que lleguen (a gobernar) unos u otros, las cosas no cambiarán drásticamente. Y es cierto. Ideológicamente no están muy separadas esta derecha y esta izquierda, desde el punto de vista económico, y sus políticas en esta materia parecen avalar lo que aquí sostengo.
No obstante, el desencanto y el desenmascaramiento mayor se deja sentir en la social-democracia. No queda lejos aquella definición que alguien les endilgó: son una derecha (o centro-derecha) light.
En otros temas, tal vez podríamos encontrar mayores diferencias: relación con la Iglesia, aborto, Estado laico, eutanasia, matrimonio entre homosexuales, políticas de igualdad, política de pensiones, etcétera. Pero, si la cuestión más importante son las políticas adoptadas en temas económicos, el horizonte no es demasiado halagador para encontrar diferencias entre izquierda y derecha. Se puede decir que las políticas (neoliberales) que hasta hoy han beneficiado a los monopolios y creado mayores desigualdades seguirán su curso –para decepción de todos-, porque, como dijo Bill Clinton, lo que importa es la economía (estúpidos, parafraseando al ex-presidente, aunque no se sabe muy bien ahora a quién iría dirigida)

TIEMPO EXTRA
Libro:
Seda es el nombre del libro del autor turinés Alessandro Baricco (Barcelona: Anagrama, 2005), en el que una narración breve a partir del comercio de gusanos de seda, envuelve al lector en una historia contada con mucho tino y calidad.
Web: Javier Solórzano, uno de los mejores periodistas mexicanos, expresas sus ideas críticas y objetivas sobre el acontecer de México y el mundo. La página es: http://www.javiersolorzano.com/

viernes, 6 de agosto de 2010

UN PASO IMPORTANTE


UN PASO IMPORTANTE


En la misma semana un juez federal de California y la Suprema Corte mexicana han declarado constitucionales los matrimonios entre homosexuales.
La decisión de la Corte mexicana resulta importantísima porque zanja los intentos de la derecha mexicana de contrarrestar la legislación aprobada en la Ciudad de México para permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Sin embargo, la decisión de la Corte mexicana y la decisión del juez federal norteamericano, aunque llegan al mismo fin, parten de argumentos distintos: la Suprema Corte reconoce la evolución de la sociedad y admite que una institución del matrimonio debe estar adecuado a la realidad social. El juez federal californiano adoptó una posición más progresista: basado en el principio de igualdad, adujo que la institución debe abrirse a toda persona, sin importar el sexo de su pareja.
Ya sea por una u otra razón, las decisiones tomadas son de gran trascendencia. Si su resultado hubiese sido en un sentido distinto, ello sería un retroceso en la lucha del movimiento gay por sus derechos, pero también una pérdida para la sociedad en general: nuestra tolerancia se refleja en casos como éstos.
Los argumentos de los reaccionarios son siempre los mismos: a) que se le llame de otra forma; b) que con la aceptación del matrimonio entre personas del mismo sexo se descompone la institución del matrimonio; c) que ello abre la puerta a la adopción por parte de matrimonios gays y que eso es un peligro para el menor.
A lo anterior, las respuestas de los defensores del matrimonio entre homosexuales son en un sentido retórico: a) ¿por qué llamar de una forma distinta a lo que en la práctica solo se distingue por componerse de una pareja en la que ambos son del mismo sexo? Si le llamásemos de otra forma, no sería sino una discriminación por razón de sexo; b) la institución del matrimonio no se descompone, sino que evoluciona y se adapta a la realidad social. Eso ha venido haciendo esa institución desde su nacimiento –baste ver las causales de divorcio para constatar la adecuación del matrimonio a la sociedad moderna; c) la adopción es un derecho que debe tener todo matrimonio, incluido el celebrado entre personas del mismo sexo. Verlo de otra forma es condenar al homosexualismo en la hoguera de las enfermedades (visión más reaccionaria de la homofobia) o pretender una superioridad de los heterosexuales respecto de los homosexuales (cuestión que por supuesto nadie puede probar y que materialmente no existe). Nuevamente sería una discriminación por razón de sexo, basada en prejuicios que los estudios recientes han echado abajo (un niño puede desarrollarse de igual forma en una familia homosexual que en una familia heterosexual)
Por esto y más hay que celebrar la decisión de la Suprema Corte mexicana y la decisión del juez federal californiano (aunque en este caso seguramente habrá un recurso y la decisión final la tomará el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América). Es un paso al frente y un reconocimiento a la lucha del movimiento gay-lésbico. Es también un reconocimiento de que la sociedad ha cambiado y de que podemos compartir el mismo espacio, más allá de nuestras diferencias.

TIEMPO EXTRA
LIBRO
. Daniel Glattauer escribió una novela dinámica e ingeniosa basada en los correos electrónicos entre dos personas y la relación que nace entre ellas; una novela de amor minimalista. Contra el viento del Norte (Alfaguara, Madrid: 2010)
WEB. La revista TIME muestra sus siempre interesantes contenidos y fotografías (la portada de la semana pasada es de época) http://www.time.com/time/