martes, 30 de marzo de 2010

EL RECTOR BERZOSA



Carlos Berzosa es un hombre honesto. Líder indiscutible de la Universidad más grande en España, la Universidad Complutense de Madrid (UCM), fue increpado la semana pasada por estudiantes universitarios, debido a una decisión (a mi entender muy natural) de que los colegios mayores –edificios donde se albergan estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)- sean mixtos y dejen de ser segregados (sólo para hombres o sólo para mujeres).
No podemos achacar a la derecha el acto violento de que ha sido víctima el rector. En la derecha hay gente pensante que, sin temor a equivocarme, creo que condena que a un Rector se le increpe, escupa y zarandé de la forma en que lo han hecho con Carlos Berzosa. Le han increpado y zarandeado y escupido una bola de intolerantes, tan culpables como quien los envió.
Y es especialmente condenable el acto cuando se trata de un rector de la talla de Berzosa. Carlos ha llegado a la rectoría más importante de las Universidades españolas por su honestidad, tanto intelectual como política. Su condena a la Guerra de Iraq le hizo ganar la Rectoría de la Universidad en el año 2003 y en el año 2007 fue reelegido al frente de la misma casa de estudios por la indudable labor de impulso al resurgimiento de la Universidad Complutense de Madrid. Con Berzosa se puede estar de acuerdo–la mayoría del estudiantado le apoyó en su reelección- o discrepar, pero lo que no se puede negar es que es un hombre abierto al diálogo.
La Universidad Complutense de Madrid es una de esas Universidades donde la oficina del Rector no es un lugar inaccesible para el estudiante. Cualquiera –en verdad, cualquiera- puede ir y hablar con el Rector. Las puertas de la oficina de Carlos Berzosa están siempre abiertas. Se debe a la comunidad universitaria y lo refrenda con la disposición al diálogo y al entendimiento.
Dos episodios me pasan por la mente cuando recuerdo al Rector. El primero fue en el discurso después de haber ganado su reelección. Cientos de personas que creemos en su proyecto de universidad y que le habíamos votado para ser reelecto estábamos congregadas en la Rectoría de la Universidad. Fue cauto, prudente e invitaba al trabajo. Saludó a todos y les agradeció su apoyo. Tuvo las palabras correctas para sus allegados y el aliento para sus rivales, a fin de que se sumaran al proyecto de la Universidad. Un Rector grande en la victoria.
El segundo fue un día frío y lluvioso en Madrid. Ambos salíamos de la Biblioteca Nacional y nos topamos en la estación del metro. No era sólo el Rector. Era, sobre todo, un hombre de trabajo que acababa de terminar una reunión y se dirigía a casa con el sabor de tener la misión del día cumplida. Berzosa abordó el vagón del metro, abrió un libro y leyó. Se bajó cuatro estaciones después y pocos sabíamos de quién se trataba. Ese es Carlos Berzosa. Un hombre que trabaja y que vuelve a casa como cualquier mortal (¿cuántos rectores de universidades en México vuelven a casa igual que el estudiantado?). El hombre cuya oficina está abierta para el que quiera dialogar. El hombre que ha sido increpado por un grupo de intolerantes. Pero, aun en esos momentos de violencia en su contra, Berzosa ha demostrado grandeza. Se reunió posteriormente con una docena de alumnos representantes de los Colegios mayores para escucharles y dialogar.
Ese el Rector Carlos Berzosa Alonso-Martínez. Orgullo Complutense.

sábado, 27 de marzo de 2010

ARISTEGUI
Hoy se podría llegar al consenso de que en el país no existe una periodista más influyente que Carmen Aristegui. Y en Latinoamérica no es menor el reconocimiento que también se le hace a su labor. Su figura conjuga todo: simpatía, belleza y sobre todo una aguda crítica y un análisis oportuno y realista de los temas importantes política, cultural y socialmente. Para muchos –me incluyo- una mujer ideal.
Su presencia, obviamente, genera escozor entre algunos –normalmente aquellos que quedan mal parados con las noticias, entrevistas y análisis realizados por la periodista. Entre ellos se encuentra el Grupo Televisa –poderosísima empresa de telecomunicaciones y otrora monopolio de la información en el país-, quien desde hace algún tiempo ha encontrado en Aristegui a una de sus críticas más importante.
No es para menos: la forma en que “separaron” a Carmen de W Radio (en la que Televisa participa) generó toda serie de reacciones a favor de la periodista, condenando la intolerancia de la televisora. La periodista ha respondido con noticias y con trabajo: su noticiero es el más escuchado en el país y la clase política está pendiente de lo que se dice en el programa.
El último encontronazo entre Aristegui y Televisa se da a partir del Caso Cabañas y la entrevista que Carmen realizó en diferentes días al dueño del Bar Bar, el centro en el que fue baleado el jugador americanista. Algo de cierto dice Charaf –el propietario del bar-: si verdaderamente el bar era un centro de perdición, lugar de venta de drogas y armas, ¿por qué asistía el dueño de Televisa a ese bar?; ¿y el hijo de Carlos Slim?, ¿y los artistas de la empresa?. Una declaración más que sorprende: figuras importantes de la televisora se ostentan como los verdaderos mandamases del país.
Más allá de las verdades ocultas en el caso Cabañas, la televisora se siente agredida por la actitud de la periodista, a quien califica de “obsesionada” con infringir daño a la empresa. Mediante un desplegado pagado en los principales periódicos del país, la televisora acusa a la periodista de esa “obsesión”, aunque si lo que pretendía era desacreditar a la periodista, el efecto es el contrario: la televisora se muestra herida ante la labor de Aristegui. Y parece ser que esa herida deriva de la revelación de irregularidades en las que la empresa se ve inmiscuida. La más grave, la influencia (real) que, aparentemente, la empresa se ufana de tener sobre la clase política mexicana -el Presidente de la República incluido-.
Si la intención de la televisora es restar importancia a la labor de Aristegui, el victimismo del que se cobija la empresa es poco creíble. En este país muchas personas –físicas y morales- pueden ser víctimas de injusticias, pero es ingenuo creer que un monstruo televisivo e informático como Televisa sea víctima de la labor de una periodista.
No pretendo defender ciegamente a Aristegui –creo que ni necesario es-, aunque el encanto de su brillantez anima a ello, pero entre creer la versión de Televisa o la de Aristegui, la labor de la periodista y la calidad de su trabajo invitan a estar de su lado y no a favor del siempre oscuro –por sus intereses- emporio televisivo. Una periodista hace temblar un imperio –con todo y decenas de “periodistas” que con todo el dinero y la audiencia no parecen poder con la labor de Carmen, basada en la inteligencia, el talento y la sencillez.

TIEMPO EXTRA
LIBRO: Isaiah Berlin escribió la que es considerada una de las mejores bibliografías sobre Marx, combinándolo con un análisis transversal y muy agudo de las ideas y conceptos del autor de El Capital. El libro se titula Karl Marx (Madrid: Alianza, 2000)
WEB: http://www.reportebrainmedia.com/ es la web de Reporte Índigo, uno de los portales de internet con mayor credibilidad en México por sus contenidos y la crítica de sus colaboradores.

martes, 23 de marzo de 2010

LECTURA DE UN CONVENIO DE ALIANZAS

Mientras que en los Estados Unidos el Partido demócrata han impulsado la mayor reforma social de los últimos 50 años, lo que le ha llevado más de un año de cabildeo y acuerdos políticos a la Administración del Presidente Obama, en México el tema principal es el penoso convenio de no-alianzas que ha encontrado en el Congreso el lugar donde los partidos se reprochan culpas.
Tres puntos resalto del convenio contra las alianzas que celebraron el PRI y el PAN y que ha sido el tema de debate en el último mes:
1. Los priístas y panistas han desviado la atención y buscado un bufón. Lo primero lo hicieron para que el debate no se centrará en el convenio de no-alianzas entre PAN-PRD. Para ello recurrieron a un argumento que les libra de sonrojarse: lo malo no fue el convenio, sino haberlo ocultado. Y en el responsable encontraron al bufón: César “El Pinocho” Nava, como lo ha bautizado la prensa y la clase política.
2. El convenio de las no-alianzas no debe ser estudiado a la luz de su constitucionalidad o de su legalidad. Debe ser analizado a la luz de su objetivo. En un convenio las partes dan y reciben. Hay derechos y obligaciones mutuas. El PRI obtuvo –aunque sólo momentáneamente- el compromiso de que no habría alianzas (Peña Nieto sonriendo mientras su títere Paredes firmaba el acuerdo) y el PAN obtenía la aprobación del alza al IVA. Pero una de las partes incumplió. Pregunta: ¿Por qué el PRI no demanda su cumplimiento? Indudablemente por la falta de legalidad, pero, además, porque la clase política mexicana refleja su poca valía, tanto que lo que antes se hacía “de palabra” –los acuerdos políticos logrados en lo “oscurito” nunca se habían puesto en papel- ahora se tiene que plasmar en un documento y ni así lo cumplen. Estos políticos carecen de compromiso.
3. Hay varias lecturas paralelas:
a) Paredes es una caricatura de lideresa del PRI. La siempre bien ponderada Beatriz va dando bandazos últimamente. No por ser mujer (siempre fue su argumento) sabe y reconoce las necesidades de las mujeres y menos de los mexicanos. Muchos más mujeres (igual que muchos más hombres) son capaces de defender de mejor manera los derechos de las mujeres (la posición de la tlaxcalteca en la penalización del aborto es deplorable) y de los mexicanos (Paredes firmó al alza al IVA con tal de que no toquen a su partido y sus caciques). Qué lejos quedó esa Beatriz de la respuesta al primer informe de gobierno de Fox. Hoy sólo hace, dice y obedece lo que le instruye la dupla del mal Salinas-Peña Nieto. Beatriz es sinónimo de una esperanza fallida.
b) César Nava es un mentiroso. Y es un político de bajos vuelos. Lo único bueno que hizo él y su partido fue dejar de lado el convenio con el PRI y llevar a cabo las alianzas con el PRD. Pero eso no debe hacernos olvidar que seguimos pagando un 16% de IVA por culpa de Nava y demás involucrados.
c) Felipe Calderón es un endeble. Nada le funciona al Presidente. Ha hecho que dos personajes muy cercanos a él sean Presidentes del PAN y ninguno de los dos ha dado la talla. Alguien dice que todo se le vino abajo con la muerte de Mouriño. Ante ello replico: ¿Acaso alguien recuerda que López Obrador asestó un golpe brutal –tal vez políticamente mortal- a Mouriño cuando demostró que había firmado contratos de los cuales se beneficiaba ilícitamente? El punto es: Calderón no tiene rumbo. La brújula la perdió –y no sé si alguna vez la tuvo-
d) Peña Nieto les gana a todos. Se beneficia de todo. Pero también les gana en todo. Si quiere conservar su poder en el Estado de México –razón última de su interés en las no-alianzas – no le importa joderle la vida al vecino. Un 16% de IVA bien vale la pena. Ese es el personaje que quiere gobernar este país. Un político que antes de ser Presidente (yo soy de los que dudan que pueda serlo –sobre todo si Juan Ramón de la Fuente es candidato por cualquier partido-) ya se mueve en clave nacional, haciendo política allende el Estado de México, participando en la toma de decisiones nacionales. Lo malo es que no es en beneficio de los que habitamos este país.
e) Que al PRI y al PAN les va muy bien una canción de Juan Gabriel. Una sola frase puede resumir los diez años de la derecha al frente del gobierno federal mexicano. Después de 70 años, el PRI, para desgracia de todos, le puede cantar con amor y sin pudor al PAN: “Te pareces tanto a mí…”

domingo, 21 de marzo de 2010

RELIGIÓN. ¿PARA QUÉ?
Marx, en una de sus frases más conocidas, definió a la religión como el opio del pueblo. Pienso en ello cuando alguien me comenta la animadversión de cierto personaje contra la cienciología y demás religiones por estar “apartadas” de Dios.
La mayoría de las religiones –al menos de las que cuentan con más seguidores- tienen un patrón común: la esperanza de un mundo celestial en el que se hará “justicia”. Ellas mismas, siguiendo la imposición de la visión occidental de la historia, esperan la venida de un ser supremo que se encargará de hacer justicia, darle al pobre consuelo y al necesitado saciarle.
Pero, viéndolo fríamente, entre ellas son incompatibles. Si una tiene razón, parecería excluir a las demás. Todas ellas castigan el no creer en su Dios. Si eso es cierto, el riesgo es que la mayoría de la población no encontrará ese destino celestial y está condenada desde ahora. Si los cristianos tuviesen razón, los musulmanes, budistas y un etcétera considerable estarían en el error y viceversa.
El único camino para que esto no fuese así, sería que el Dios de los cristianos sea el mismo que el de los budistas, de los musulmanes, mahometanos y demás.
¿Se imaginan? Resultaría que el Dios por el que los israelíes someten a los palestinos, por el que los musulmanes odian a los occidentales, el Dios por el que los cristianos acabaron a los árabes es y será el mismo.
Se me ocurre otra solución: que no hay Dios. Que las atrocidades que se han hecho en su nombre, no han sido sino producto de una manipulación de hechos por parte del clero, de fanáticos religiosos, etcétera. Que se han inventado textos religiosos para justificar sus actos y que quien mata a otro, lo daña, le discrimina o le relega, no lo hace por su Dios, sino por su propia voluntad. Esta última opción me parece la más atractiva. Dejaría de lado cualquier intento de justificación moral de atrocidades. Sería reconocer que como seres humanos, hemos aprendido muchas cosas, pero que la incertidumbre de nuestro futuro lejano nos ha llevado a crear religiones, bajo cuyo manto se han cometido crueldades impensables. En otras palabras, que no hemos aprendido a tolerar la diferencia. Pero este sería precisamente un punto a partir del cual se podría comenzar a reconstruir nuestras relaciones.
Más allá de que haya o no Dios, la diferencia es de actitud. De nada sirve saber el Corán, la Biblia o cualquier otro texto religioso, guardar el domingo o sábado como día de dedicación a la deidad o acudir a los oficios religiosos. Todo ello queda de lado si al salir se hace la guerra, se mata, se discrimina o se critica al otro por ser de otra religión. Porque su Dios no es el mío o porque no la entiende como yo. En ese escenario –que es el actual- mejor sería que no hubiera Dios. Que el Dios sea el respeto y la tolerancia. Ese Dios sería menos malvado, que en el que hoy se cobijan tirios y troyanos.

martes, 16 de marzo de 2010

INFORMACIÓN VS. MINISTERIO PÚBLICO
La constitución protege un derecho que se ha venido desarrollando con mayor profundidad durante la última década en México y es el relativo al derecho a la información.
El derecho implica una transparencia de los órganos gubernativos, quienes están obligados a permitir a los ciudadanos el acceso a la información que pasa por sus manos, que ellos producen o que tienen conocimiento, toda vez que es un derecho fundamental conocer el quehacer de las autoridades a las que los ciudadanos invisten de facultades para actuar en su nombre y representación, lo que en muchas ocasiones no se puede lograr, sino conociendo los documentos e información con los que cuenta esa autoridad.
A este respecto se ha referido la Suprema Corte de Justicia de la Nación en una sentencia reciente en la que niega a la Comisión Nacional de Derechos Humanos el derecho a acceder a la información con que cuenta el Ministerio Público (la Procuraduría General de la República) en una averiguación previa.
El punto no es menor: por una parte recela de divulgar la labor de una autoridad que históricamente ha sido señalada por la opacidad en su quehacer –hoy llevado al punto extremo con el uso de los Testigos Protegidos-, pero también protege a esa misma institución que, si no en todos los casos, sí investiga y realiza indagaciones que deben guardarse en secreto.
En cuanto a la primera observación –la opacidad de la labor del ministerio público- parecería que la resolución de la Corte no hace sino cavar más hondo en ese hoyo obscuro en que se convierten las averiguaciones previas, desde el punto de vista de la información. El monopolio de dirección y aportación de pruebas de parte del Ministerio Público se ve fortalecido por la visión de la Corte.
En relación a lo segundo –la protección a la función indagadora del Ministerio Público- parece también desatinada la sentencia de la Corte. La forma de proteger esa función indagadora no es, en todo caso, negando al ciudadano el acceso a la averiguación –cuestión que históricamente ya se venía dando, negando reiteradamente a los ciudadanos copias de la averiguación previa, aun cuando fueran parte de la investigación- sino que la forma en que esa función ministerial debería protegerse es (por paradójico que parezca) haciendo que la institución del Ministerio Público funcione más rápido y de mejor manera. En otras palabras, si las averiguaciones previas duraran un menor tiempo, sería secundario discutir sobre la conveniencia y constitucionalidad de dar acceso a cualquier persona a una averiguación previa.
Los hechos muestran que son mínimos los porcentajes de delitos que se denuncian; de ahí son todavía menores los que alcanzan una consignación y todavía más ínfimos aquellos en los que se logra una sentencia condenatoria. Ante ello: ¿Qué se hace mal? ¿Pueden los ciudadanos que denuncian o los ciudadanos –in genere- hacer algo al respecto? Si la respuesta es positiva, entonces el conocer qué estado guarda y cuáles son los avances de una averiguación previa, serían pasos importantes.
Por ello, la sentencia de la Corte no deja de causar estragos. Con argumentos de mayor o menor peso, lo que se cosechará con esta sentencia será una mayor opacidad en la función ministerial. Las averiguaciones continuarán siendo tardadas y nadie sabrá cuál es su estado real. El Ministerio Público en el paraíso indagatorio: con el poder absoluto y sin contrapartida alguna.

jueves, 11 de marzo de 2010

DISCULPAS
Ofrecer una disculpa es un ejercicio que cuesta mucho llevar a cabo y que pocas personas en este país realizan. Sin embargo, son dos los sujetos que involucra este ejercicio: la persona que ofrece la disculpa y la persona que potencialmente puede perdonar.
En una entrevista publicada por el diario El País, el mejor jugador de los últimos tiempos –Zinedine Zidane- asegura que nunca ofrecerá disculpas al italiano Materazzi por el famoso cabezazo que el francés le propinó en la final de la última Copa del Mundo. Las razones de Zidane fueron que Materazzi era un malvado. La reacción de Materazzi el día posterior a la entrevista a Zidane parece probar el pensamiento de Zidane. El Materazzi burlón e irrespetuoso no ha desaparecido.
Pero resulta que un caso tan público como ese, no es sino muestra de un vicio que es cotidiano en casi todas las personas que habitamos países con origen latino. El reconocimiento de errores y el ofrecimiento de disculpas son actos que no frecuentemente suceden. Pero, por otra parte, también el perdón se niega con cierta frecuencia. El poder de quien perdona termina exactamente con el acto de perdonar. Es una desgracia, porque miles de problemas se podrían resolver y miles de relaciones se podrían salvar ofreciendo disculpas, reconociendo errores y perdonando.
Sin embargo, en el ámbito político la cuestión no es tan fácil. El Presidente de la República, por ejemplo, debería ofrecer disculpas por los millones de pobres que han engrosado las listas de personas sin hogar, sin ingreso y sin futuro en el país. Pero ello de poco o nada sirve.
Otro ejemplo es el de los presidentes de los partidos políticos. En México, esta semana ha sido protagonizada por los Presidentes de los dos partidos políticos más importantes en el país –el PRI y el PAN-, ya que ambos signaron un convenio en el que los únicos perjudicados son los ciudadanos, pues el alza de impuestos perjudicó a todos y sólo, en todo caso, beneficiaría al PRI y a Peña Nieto. Los ciudadanos seguimos esperando una disculpa, aunque, más que eso, esperaríamos que se derogara el aumento al IVA.
La lista podría ser interminable. Pero mientras que Zidane puede no pedirle disculpas a Materazzi, un político al menos debe tener esa decencia ante sus mandantes, los ciudadanos. Pero no esperemos mucho. Al igual que el italiano, los políticos mexicanos son “malvados” en los términos descritos por el astro francés. Y ese tipo de personas, ni saben ofrecer disculpas, ni saben perdonar. Por desgracia, mucha gente en este país –no sólo los políticos- son Materazzi: tan malos para reconocer errores y ofrecer disculpas, como para perdonar.

TIEMPO EXTRA
LIBRO: Mi maestro y amigo Lorenzo Córdova, presentó esta semana un libro interesantísimo sobre la democracia, la autocracia y el pensamiento de dos pensadores vitales del siglo XX (Carl Schmitt y Hans Kelsen). El Libro se intitula “Derecho y Poder. Kelsen y Schmitt frente a Frente" (México: FCE, 2009)
WEB: Rafa Ramírez tiene un blog muy interesante, en el que una de las mentes jóvenes más brillantes de este país, plasma su parecer sobre cuestiones políticas y jurídicas. Siempre recomendable, aunque en muchos puntos de vista no coincidamos http://ramirezvillaescusa.blogspot.com/

martes, 9 de marzo de 2010

EL SEXO Y LA FAMILIA DEL CLERO

El artículo de Carlos Monsiváis en Nexos del mes de marzo es genial (http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=73046). Habla de una embestida brutal de la derecha en México –y prácticamente en toda Hispanoamérica- para imponer su idea moral de familia, sexo y sexualidad. Me referiré ahora a los dos primeros.
No es raro que en un país como México Martha Sahagún haya impuesto un “Día de la Familia” y que existan reacciones iracundas de Gobiernos de distintos Estados y de la Procuraduría General de la República en contra del matrimonio entre homosexuales en el Distrito Federal.
El primer punto a cuestionar es ¿Qué tipo de familia es la que se celebra? Parece ser que es la clásica familia patriarcal con la figura de la madre - ama de casa- y los hijos bajo el sustento económico del padre. Es la figura que la iglesia católica –aunque también otras religiones- ha tenido a bien señalar como “perfecta” y que muchos estudiosos han tendido a llamar “funcional”, por lo que en contrapartida tenemos familias “disfuncionales”, que no son otra cosa que familias que no se adecuan al modelo antes señalado.
Para mala suerte del clero católico y de sus seguidores férreos, las estadísticas muestras que día con día crecen las cifras de familias que son “disfuncionales”, pues esto tiene que ver, indudablemente, con la independencia y autonomía de la mujer frente al yugo masculino. La inserción laboral de la mujer y el aumento de divorcios no pueden ser variables que se estudien sin relacionarse.
Luego entonces, volvamos a la pregunta ¿qué familia se quiere celebrar? Lejos estamos de la familia de corte tradicional que tanto quiere la Iglesia. La solución –o mejor dicho la visión correcta- que debería encontrar el clero católico, es reconocer lo cambiante de la sociedad y admitir que ésta ya no es lo machista que solía ser –aunque por desgracia todavía ese problema no se ha resuelto del todo- y que hoy la mujer es Jefe de Familia en millones de hogares del país, por la sencilla razón de que el poder basado en la fuerza y en el dinero del hombre, es hoy cuestión del pasado.
El sexo es el otro gran pendiente de la religión. Las palabras de cardenal Sandoval Íniguez transcritas por Monsiváis en su texto, no son sino el resumen de la naturaleza vista desde los anteojos distorsionados del clero.
Mientras el sexo siga siendo mal visto y sólo quiera concebírsele como razonable en términos de la reproducción, las mujeres en este y en muchos países seguirán sintiéndose reprimidas por querer y tener sexo –sexo sin compromisos, sin afanes reproductivos, por el solo placer-
En Europa y en muchos países desarrollados, si las mujeres quieren tener relaciones sexuales no tienen reparo alguno en proponerlo. Nadie lo ve mal y nadie lo verá mal. Son tan humanas, tan libres y con tantos sentimientos, pasiones y necesidades como los hombres. En México, por desgracia, la mujer que se atreva a hacer ello no será mal vista por su pareja, pero sí corre el riesgo de verse mal juzgada por los demás, como si la iniciativa por si sola escondiera alguna maldad. Y no la esconde –eso es claro, según yo- porque el sexo no es pecado, ni es sucio. El pecado y la suciedad están en la mente de los hombres con sotana, los reprimidos que se desfogan con niños y, desafortunadamente, en la mente y la moral de los fieles, aquellos que no han comprendido las bondades del placer y que se dan golpes de pecho, aunque en la cama piensen lo contrario.

viernes, 5 de marzo de 2010

CANDIDATURAS INDEPENDIENTES

Desde hace muchos años sigo el tema de las candidaturas independientes (aquellas en las que un candidato se presenta ante el electorado sin ser postulado por un partido político)
Ante el clima de hartazgo ciudadano que en general se vive en todas las democracias, argumentos van y vienen a favor y en contra de este tipo de candidaturas.
El mayor miedo ante ellas es el debilitamiento del sistema de partidos y la posible penetración ilícita de organizaciones criminales y grupos de intereses (en general) que puedan apoyar al ciudadano que se presenta sin partido político.
Opiniones a favor argumentan el sentido contrario: las candidaturas independientes lograrían fortalecer el sistema de partidos, pues éstos tendrían que ser más ortodoxos en el cumplimiento de sus plataformas electorales y ser “más coherentes” en su actuar político.
Una posición que pretende refutar la introducción de las candidaturas independientes es la que argumenta que el hartazgo hacia los partidos políticos no es exclusivo de un país, sino que es generalizado, por lo que el hecho de que en nuestro país el 75% de la población no se sienta ni representada ni se identifique con partido político alguno es una cosa menor. Mal de todos…
En lo personal creo que los argumentos contra las candidaturas independientes no tienen gran sustento. Si la preocupación es la infiltración de organizaciones criminales y grupos de intereses dudosos en las campañas políticas, yo diría que el problema no es de las candidaturas independientes, sino de la fiscalización de las campañas. ¿Alguien cree que en este país el crimen organizado y grupos de intereses (empresariales, televisivos, comerciales, etc.) no están inmersos en las elecciones? Luego entonces, si es un problema que incluso en el modelo actual se presenta, la cuestión no tiene que ver con Quién o Cómo se presente en una elección, sino en la Fiscalización de los gastos que lleva a cabo un candidato en ella. Es una cuestión no de quién postula a un candidato, sino de cómo se fiscaliza su gasto. Ello nos lleva a que la tuerca se debe apretar en el órgano fiscalizador.
En relación al debilitamiento de los partidos políticos, la primera pregunta sería ¿Y nosotros queremos fortalecer a estos partidos políticos que ahora tenemos? Si se hace una retrospectiva rápida, podemos ver que desde hace 20 ó 25 años, los actores políticos siguen siendo los mismos en nuestro país: Salinas, López Obrador, Beltrones, Gamboa, Paredes, etc. ¿A ellos queremos fortalecer? Son una bola de perdedores y aprovechados. ¿Por qué fortalecerlos?
Una última cuestión: ¿Por qué no darle al ciudadano la oportunidad de ver si esto resulta? ¿Por qué negar algo cuando no sabemos cuál sea su efecto? Es de todos sabidos que las instituciones, más allá de las teorizaciones de los años 80’s y 90’s, no tienen el mismo efecto en un lugar y en otro. Entonces: ¿Por qué no intentar algo nuevo? Lo que se necesita, creo yo, es un revulsivo, algo que cambie la dinámica de letargo en la que está imbuido el país. Lo peor sería continuar con el inmovilismo actual. Ese que beneficia a la misma clase que niega la eficacia antes de cualquier intento.

TIEMPO EXTRA
LIBRO. Una comunidad de iguales, es un libro bastante ameno, que recoge algunas opiniones de Owen Fiss, secundadas, pero también criticadas por otro autores, en la que la visión de igualdad se pone una vez más en el centro de discusión.

WEB. http://www.supremecourtus.gov/ es la página web del Tribunal más poderoso del mundo, El Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América, cuyas resoluciones son de interés y, en ocasiones, de gran impacto en las políticas del mundo entero.

miércoles, 3 de marzo de 2010

LOS LEGIONARIOS, MACIEL Y SU INVESTIGACIÓN

Es esperado el reporte/dictamen de la comisión que ha investigado durante los últimos meses el funcionamiento de los Legionarios de Cristo, sobre todo desde que se sabe la doble vida de Marcial Maciel.
Ratzinger (Benedicto XVI) quiere limpiar sus culpas. Si siendo el jefe de la Congregación para la doctrina de la fe tuvo en sus manos proceder en contra de Maciel y no lo hizo en consideración a la relación de éste con Wojtila (Juan Pablo II), cierto que es que las acciones emprendidas contra Maciel y los Legionarios desde que Ratzinger sucedió a Pedro como Obispo de Roma, deben ser leídas como una forma de limpiar las culpas –implícitas- en que incurrió al no haber juzgado a Maciel.
Quien haya escuchado la entrevista que este miércoles hizo Carmen Aristegui a la familia mexicana de Maciel (de la cual éste era el Padre –biológico, patriarca), pocas dudas quedan de la culpabilidad en abusos sexuales que se le achaca al viejo pederasta. En resumidas cuentas, una persona tan mentirosa y que abusa sexualmente de sus propios hijos, puede hacer lo que cientos de denunciantes le achacaron en su momento a Maciel.
El punto importante es cuáles serán las consecuencias del dictamen de la Comisión de 5 obispos que investigaron durante estos meses a Maciel y los Legionarios de Cristo:
1. En principio, creo que la intención del clero es aparentar transparencia y dar carpetazo al asunto. No puede dejar de lado los ingresos que todos los días le dejan los legionarios. Económicamente siguen siendo un grupo poderoso e influyente en la Iglesia católica. Pero también quiere dar una apariencia de arrepentimiento y de limpieza de cara a la opinión pública.
2. También creo que se quiere desviar la atención. Creo que la comisión encaminará su reporte a sacar a la luz la segunda vida de Maciel. Y eso es lo peor: la mayor atrocidad de Maciel no fue su segunda vida –eso sólo es consecuencia del irracional celibato a que obliga el clero a sus religiosos-, sino los abusos sexuales, psicológicos y económicos que Maciel cometió contra cientos de personas.
3. Se ve difícil que el clero pida perdón por los abusos de Maciel encubiertos por los Legionarios y la Iglesia Católica. Al final, debido a que está muerto, todas las culpas se centrarán en la persona de Maciel; entonces: los errores (abusos, delitos) fueron de él, no de la institución.
Y surgen algunas dudas:
a. ¿Hasta dónde sabía Wojtila de la segunda vida y abusos de Maciel, su íntimo amigo?
b. ¿Quién o quiénes sabían de los abusos sexuales de Maciel y de su doble vida?
c. ¿Por qué callaron?
d. ¿Cómo permitir que siga funcionando una institución como les legionarios de cristo, cuando a quien veneraban, adoraban y quien dictaba los cánones de la institución, resultó ser un personaje siniestro y la misma institución y el clero le protegió?
No son respuestas fáciles. De ellos se pueden desprender responsables indirectos o directos de los abusos de Maciel. Cientos de víctimas esperan perdón y justicia.
Todo esto, no hace sino que piense en la frase que alguien emitió en España el día que leímos que Maciel había muerto. Se oyó claro, contundente y certeramente: “hijo de puta, que se pudra en el infierno”