
Cinismo latinoamericano
Hace un par de semanas, Alan García, Presidente de Perú, arremetía contra Hugo Chávez criticando su política exterior en una entrevista concedida al diario The New York Times.
Lo que me llamó la atención de la entrevista es que en ella el Presidente peruano manifestaba su interés de seguir siendo presidente del Perú por un mandato más de lo que constitucionalmente le está permitido. Argüía que quería seguir sirviendo al pueblo de Perú. Parece que García ha olvida su primer periodo al frente del Gobierno Peruano en el que la corrupción le hizo “salir corriendo” de la presidencia.
También olvida García que lo que pretende (una reforma constitucional para seguir siendo Presidente) fue lo mismo que hizo Chávez y que tanto se le critica. Vale decir que Uribe, el ex-mandatario colombiano, también lo intentó, pero falló en su intención de seguir siendo emperador de Colombia.
Por eso suena a cinismo las críticas a Chávez. Se le critica por emprender políticas que son tachadas de populistas (aunque todos los gobiernos del Latinoamérica han tomado como medida frente a la crisis impulsar el gasto social). Se le critica acallar a los medios, pero el hoy Presidente colombiano es, según entiendo, dueño de los medios de comunicación más importantes de su país, así como el Presidente chileno es dueño de medios de comunicación y de la aerolínea más importante del país.
Lo que quiero poner de relieve es que lo que tanto critican (muchas veces justamente) a Chávez, es lo mismo que hacen los líderes latinoamericanos. Se quejan de quererse legitimar con su enfrentamiento político con Colombia, pero del lado colombiano se percibe el mismo tufo de oportunismo, igual hedor que se presenta en el continuo ataque político de Perú a Chile.
Al final, no es que Chávez tenga razón o no: es que muchos parecen imitarle. Es solo el lente con el que se mira: cuando se trata del líder chileno, no es populista, es un empresario; si se trata del Presidente colombiano, no es aprovechamiento, es el linaje el que le ha permitido conjugar poder político y económico. Incluso, cuando Obama expropia bancos (o de qué otra forma llamarlo), no es populista, sino adopta medidas urgentes, al igual que su homólogo británico.
Al final, más rápido cae un hablador que un cojo. Lo malo unos pocos de apoderan de medios y dinero y otros muchos (la gente común) quedan cada vez con menos. Unos le llaman inversiones; otros les llaman dispendios. Cuestión de enfoques.
TIEMPO EXTRA
LIBRO: Cass Sunstein y Richard Thaler (profesores universitarios) escribieron un libro interesantísimo en relación a nuestras decisiones y la influencia de las percepciones en nuestra salud, acciones, políticas. Es un libro con un inminente respaldo científico. Se llama Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness (NY: Penguin, 2009)
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