domingo, 31 de julio de 2011

La izquierda: entre gurús y alianzas

El oficio más ejercido en México durante las últimas semanas entre periodistas y analistas políticos (algunos les llaman intelectuales) es el de “Gurú de la izquierda”. Entiéndase que han adoptado la estafeta de guías para señalar “el camino correcto” sobre el que debe andar la izquierda partidista de cara a alas elecciones del próximo año.

Hay varios aspectos que se deben tomar en cuenta:

a. Es curioso que esos gurús sean periodistas y analistas, en su mayoría, democratacristianos, socialdemócrtas o abiertamente de derecha. También suelen agruparse como “Gurús” de la izquierda ciertos personajes que simpatizan con las alianzas electorales y que son parte de la corriente que acapara la burocracia perredista y que son conocidos como “Los Chuchos”.

b. Lo que están tratando de realizar estos analistas es convencer que los lopezobradoristas están equivocados y que su movimiento sólo tendrá como resultado reafirmar su posición minoritaria y servirán de tapete para que el PRI regrese a Los Pinos.

c. Otro dato curioso es que hoy la derecha quiera aliarse con la izquierda. En su lógica aliancista, los seguidores de esa lógica tratan de justificar su posición aludiendo a que, en Estados como Oaxaca y Puebla, la alianza sirvió para derrotar al PRI por vez primera. Sólo que esa justificación serviría, en todo caso, en un escenario en el que haya que “sacar” al PRI de Los Pinos, no a una lógica en que haya que impedirles que regresen. Es decir, su lógica se vuelve banal, porque lo que quieren frenar es el arribo de alguien, a costa de unir lo que, en primera instancia, parece que no se puede unir para gobernar. Esta visión es preocupante porque reduce la democracia a las elecciones. Está anclada en la percepción de la democracia como la obtención del poder, más no en el ejercicio, porque si se valora el ejercicio del poder como parte de la política y la democracia, el PRD no debería cerrar los ojos y aliarse con el PAN. ¿Cómo justificar 12 años perdidos? El PAN quiere aliarse porque entiende que 12 años de ejercicio inútil del poder y candidatos débiles le auguran una derrota el próximo año.

d. El apoyo aliancista minusvalora el entendimiento del ciudadano sobre política y elecciones. Es válida (faltaba más) la existencia de gente que apoya las alianzas. Lo que no es lógico y objetivo es el fin para el que quieren aliarse. No están ofreciendo un proyecto. No están ofreciendo acabar con los 50 millones de pobres que hay en el país, en legislar de mejor forma a favor de los grupos vulnerables o en la creación de programas y sistemas que mejoren la vida de los mexicanos. Mucho menos nos dicen cómo quieren realizar ello. Lo único que ofrecen es una alianza contra el PRI y eso era válido hace 20 años, pero hoy suena ridículo. Si el PRI regresa a Los Pinos será, entre otras cosas, por la ayuda de las televisoras, la mercadotecnia ilegal a favor de su candidato, pero, sobre todo, por lo mal que el PAN ha gobernado los últimos los dos últimos sexenios. Si ello es así, entonces, ¿por qué aliarse con el PAN?.

e. De acuerdo a los aliancistas, el PRI no es nuevo -como presumen sus líderes- sino el mismo dinosaurio que gobernó el país de manera autoritaria. Muchos podemos estar de acuerdo, pero una alianza PAN-PRD ¿qué significa? ¿Son sólo antipriístas? Si su único fin es que el PRI no regrese a Los Pinos y tiene éxito, el problema vendrá el día siguiente a la elección ¿qué ofrecerán como gobierno? Esa es la cuestión que nos tiene que importar, porque es importante quien gane las elecciones, pero más importante es saber qué va a hacer con el poder. Y, hasta hoy, los aliancistas y los gurús que justifican esas alianzas no han dicho qué proponen y para qué quieren ganar en el 2012. Que nos digan algo más que una propuesta anti-priísta. Porque si de antipriísmo se trata, puede ser que la mayoría de habitantes de este país lo es. Pero la Historia nos ha enseñado en los últimos 11 años, que eso no es suficiente para que prospere esta Nación.

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