lunes, 7 de diciembre de 2009

LA MENTALIDAD ALEMANA
Cuando a un amigo le comenté que el fútbol alemán estaba pasando por una crisis importante, pues no se veía posibilidad alguna de que conquistaran el próximo mundial a celebrarse en Sudáfrica, ya que el equipo parecía viejo, sin oficio y sin estandartes claros -salvo Ballack-, me refutó que mi análisis era poco extraño: habían sido sub-campeones de Europa hace un par de años, fueron tercer lugar en el último mundial y finalistas en el mundial de Corea 2002.
Sus palabras fueron confirmadas el pasado viernes por la delegación alemana que acudió al sorteo de la Copa del Mundo de fútbol. Su entrenador, así como el director de selecciones, se mostraron ilusionados con jugar la fase final de la Copa Mundial y poder conquistar su cuarto trofeo en este tipo de eventos.
Si uno mira el equipo alemán, el entrenador y el director de selecciones parecen ser de otro mundo. Ballack es una sombra del gran jugador, figura en el mundial de 2002, Lamp es un lateral que puede ser comparado con cualquier mexicano de su posición, en la portería no tienen un referente como en antaño, lo que en el caso mexicano “parece” ser un problema resuelto y en la delantera Klose no pasa de ser un jugador despreciado por muchos, pero que mete y mete goles.
Sin embargo, el entrenador fue frío y resumió lo que es la gran ventaja alemana cuando refirió que nadie quiere enfrentarse a ellos, por su gran mentalidad.
Joachim Löw (el nombre del entrenador) resumía así lo que caracteriza al pueblo alemán: una mentalidad de superación, de calidad, de trabajo, que es para admirarse. Cada segundo en el trabajo, en la casa, con los amigos o en el campo de juego, es una oportunidad para demostrar(se) que las cosas se pueden hacer de manera correcta.
Irremediablemente recuerdo el partido de octavos de final del Mundial de Francia 98 entre las selecciones de fútbol de México y Alemania. Nunca antes había visto tan batidos en un terreno de juego a los alemanes. Habían dominado el primer lapso del partido, Luis Hernández hizo un gol a favor de los mexicanos y en los minutos finales los alemanes dieron la vuelta al partido. Si uno ve el video del partido, antes de los últimos 15 minutos nadie daría un peso por los alemanes. Ese día me quedó claro que los mexicanos perdieron por lo que los alemanes tuvieron de más: su mentalidad. No fueron mejores: sólo que jugaron 90 minutos, dando su mejor esfuerzo no sólo en el primer tiempo, que dominaron ampliamente, sino incluso cuando fueron maniatados por los mexicanos: la esperanza de que aún había tiempo nunca les hizo bajar los brazos.
Habría que aprender algo de esos alemanes. A nuestro país no le vendría mal. A veces pasa por una cuestión de mera actitud. Algo tiene de cierta esa vieja frase, dicha por un futbolista inglés, que sentenciaba: “El fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y en el que siempre ganan los alemanes…”. La mentalidad, seguro tiene algo que ver.

TIEMPO EXTRA
LIBRO: LA SOMBRA DEL VIENTO (Madrid: Planeta, 2004) de Carlos Ruiz Safón es ya uno de esos clásicos modernos, por la historia y la escritura singular de un autor merecidamente comparado con los grandes.
WEB: www.welt.de es el portal del periódico alemán Die Welt, cuyos contenidos pueden leerse en diversos idiomas (especialmente en inglés) y que son siempre de gran interés.

1 comentario:

  1. La mentalidad alemana, de planeación y trabajo es lo que ha permitido el resurgimiento después de dos guerras mundiales y seguramente es lo que logrará que incremente su liderazgo económico actual.
    Excelente articulo, muy didactica la metafora con el futbol.

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