MUESTRAS DE EXCESOS
Sin duda el gobierno mexicano y la prensa se equivocan al resaltar la muerte de Arturo Beltrán Leyva como un triunfo épico contra el narcotráfico.
Las noticias de la detención de su hermano, las horrendas fotografías de su cadáver, la detención de su lugarteniente y un etcétera relacionado con el caso han sido la constante.
Parecería como si en la mal llamada guerra contra el narcotráfico hubiese un antes y un después de la muerte del “Jefe de Jefes”. Y la realidad muestra todo lo contrario.
El narcotráfico, como muchos apuntan, es un enemigo al que no se podrá vencer con las armas. Y el gobierno quiere hacer creer a la población que con la caída de Beltrán Leyva se ha desarticulado a una parte importante del narcotráfico que gobierna, controla y negocia en nuestro país. Y esa es una mentira de proporciones considerables.
El área de control, de venta, de comercio que ejercía Beltrán Leyva, ahora será ejercido por un nuevo personaje, sea del grupo de Beltrán Leyva o de otro diferente. El narcotráfico es una hidra de mil cabezas, de la cual Beltrán Leyva era solo una de ellas. Puede que haya sido muy importante, pero esa es una cuestión que poco aporta a mejorar la realidad mexicana de hoy en día.
El número de muertos, secuestros, extorsiones, venta de drogas y un etcétera interminable son la realidad que la muerte de Beltrán Leyva en poco ayuda a mejorar. Cierto, es un golpe importante que un líder de un grupo delictivo tan importante sea capturado o muerto en combate. Cosa distinta es que sea determinante en mejorar la calidad de vida de la población mexicana.
Pocas personas sabían el sobrenombre de Beltrán Leyva antes de que los noticieros inundarán con los espacios con el hoy común apodo. Por ello la propaganda del gobierno para dar a conocer el “gran golpe al narcotráfico” ya llevaba implícito el riesgo de verse ridiculizado: hacer ver que el plato está a punto de cocerse cuando apenas y hay elementos para cocinar.
Y la prensa, deseosa de acaparar el morbo de la población, ha caído en el juego. La noticia -y sus secuelas- ha sido la más importante en los espacios televisivos y radiofónicos de las últimas semanas.
¿Cómo se explica ello? En principio, de parte del gobierno, en que las victorias son pírricas y las pocas que hay las quieren hacer más grandes de lo que en realidad son. De parte de la prensa, el morbo y la poca calidad de los espacios televisivos, radiofónicos y periodísticos en general, se ve reflejado una vez más.
Mientras ellos se divierten, nosotros seguiremos sufriendo la inseguridad y la creciente influencia del narcotráfico en todos los aspectos de esta sociedad.
Ellos caen en excesos. La hidra de mil cabezas, ríe ante el desagradable espectáculo mediático.
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