DISCULPAS
Ofrecer una disculpa es un ejercicio que cuesta mucho llevar a cabo y que pocas personas en este país realizan. Sin embargo, son dos los sujetos que involucra este ejercicio: la persona que ofrece la disculpa y la persona que potencialmente puede perdonar.
En una entrevista publicada por el diario El País, el mejor jugador de los últimos tiempos –Zinedine Zidane- asegura que nunca ofrecerá disculpas al italiano Materazzi por el famoso cabezazo que el francés le propinó en la final de la última Copa del Mundo. Las razones de Zidane fueron que Materazzi era un malvado. La reacción de Materazzi el día posterior a la entrevista a Zidane parece probar el pensamiento de Zidane. El Materazzi burlón e irrespetuoso no ha desaparecido.
Pero resulta que un caso tan público como ese, no es sino muestra de un vicio que es cotidiano en casi todas las personas que habitamos países con origen latino. El reconocimiento de errores y el ofrecimiento de disculpas son actos que no frecuentemente suceden. Pero, por otra parte, también el perdón se niega con cierta frecuencia. El poder de quien perdona termina exactamente con el acto de perdonar. Es una desgracia, porque miles de problemas se podrían resolver y miles de relaciones se podrían salvar ofreciendo disculpas, reconociendo errores y perdonando.
Sin embargo, en el ámbito político la cuestión no es tan fácil. El Presidente de la República, por ejemplo, debería ofrecer disculpas por los millones de pobres que han engrosado las listas de personas sin hogar, sin ingreso y sin futuro en el país. Pero ello de poco o nada sirve.
Otro ejemplo es el de los presidentes de los partidos políticos. En México, esta semana ha sido protagonizada por los Presidentes de los dos partidos políticos más importantes en el país –el PRI y el PAN-, ya que ambos signaron un convenio en el que los únicos perjudicados son los ciudadanos, pues el alza de impuestos perjudicó a todos y sólo, en todo caso, beneficiaría al PRI y a Peña Nieto. Los ciudadanos seguimos esperando una disculpa, aunque, más que eso, esperaríamos que se derogara el aumento al IVA.
La lista podría ser interminable. Pero mientras que Zidane puede no pedirle disculpas a Materazzi, un político al menos debe tener esa decencia ante sus mandantes, los ciudadanos. Pero no esperemos mucho. Al igual que el italiano, los políticos mexicanos son “malvados” en los términos descritos por el astro francés. Y ese tipo de personas, ni saben ofrecer disculpas, ni saben perdonar. Por desgracia, mucha gente en este país –no sólo los políticos- son Materazzi: tan malos para reconocer errores y ofrecer disculpas, como para perdonar.
TIEMPO EXTRA
LIBRO: Mi maestro y amigo Lorenzo Córdova, presentó esta semana un libro interesantísimo sobre la democracia, la autocracia y el pensamiento de dos pensadores vitales del siglo XX (Carl Schmitt y Hans Kelsen). El Libro se intitula “Derecho y Poder. Kelsen y Schmitt frente a Frente" (México: FCE, 2009)
WEB: Rafa Ramírez tiene un blog muy interesante, en el que una de las mentes jóvenes más brillantes de este país, plasma su parecer sobre cuestiones políticas y jurídicas. Siempre recomendable, aunque en muchos puntos de vista no coincidamos http://ramirezvillaescusa.blogspot.com/
También recomiendo la obra póstuma de Cortázar "Papeles Inesperados" (Alfaguara 2009), que aunque no sea una obra de análisis político o constitucional, no deja de ser un libro muy interesante y a la vez curioso.
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